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martes, 16 de marzo de 2010

¿AMOR DE ESPOSAS?


Erase una vez, una mujer que lloraba todo el día la ausencia de su esposo.
Él, se había embarcado en un barco a tierras lejanas para ejercer su oficio de «Conquistador».
Al principio de su marcha, él escribía a su esposa muy a menudo y todas sus palabras eran hogueras de amor que la esposa guardaba con celo, saboreando cada palabra como si cada una de ellas fuese el beso más deseado y tierno jamás dado por su esposo.

Pasaba el tiempo y la mujer seguía llorando, ahora porque su amado esposo ya no escribía con tanta frecuencia; la mujer se iba consumiendo en llantos y en honda pena. Sí, era tanta su amargura que entristecía a sus hijos, amigos, vecinos y también a la familia que no atinaban a consolarla. Su vida era una constante queja: ¡Ay, pobre de mí! Mi esposo me ha abandonado, ¡Ay, ay, ay! ¿Qué será de mí? Mi esposo sólo me manda el dinero y ni una letra.

Entre tanto los hijos que aún eran pequeños pasaban hambre y abandono. Iban sucios y con miseria en sus cabellos, ¡Claro…!su madre sólo se ocupaba de llorar por la ausencia y silencio de su esposo. Ella a su vez, también había descuidado su belleza y limpieza, no se lavaba ni ponía toques de perfume, ni se pintaba sus carnosos labios, ni lucía aquellos vestidos que a su esposo le encantaban que se pusiese para ir de fiesta con los amigos.
El esposo no estaba y no deseaba lucir su belleza dada por Dios a nadie que no fuese su esposo. Sí, toda ella era una queja continua, nada le satisfacía y nada quería que no fuese el amor de su amado esposo.

Un día…el esposo le escribió una carta. Las manos le temblaban, el corazón le latía con fuerza y llena de emoción esperando que al leer la carta tuviera buenas noticias y esperaba su regreso, empezó por fin a leerla.
La carta decía así:
Estimada mía:
¿Cómo están mis hijos?, ya serán muy creciditos en tres años que no estoy en casa ya casi casi serán unos hombrecitos.
Querida, espero que sean igual que su padre, para poder ejercer el oficio de Conquistador.
Como siempre te mando el dinero necesario para que no te falte de nada.

TU ESPOSO


La esposa aún se enfureció más e iba quejándose… ¡Ay, ay!en su carta no ha preguntado por mí, sólo se ha interesado por sus hijos, y ¿Yo qué?, aquí llorando su ausencia y él tan tranquilo. Y volvió a quedarse sola llorando muy desconsolada.

El dinero que el esposo le mandaba, significaba la gracia de Dios y para tener un referente de lo que es amor y lo que no es amor, les presentamos a otra esposa en similares circunstancias de la «Esposa llorona»

Por aquel entonces aconteció ese mismo problema a otra esposa y la esposa se decía hablando imaginariamente con su esposo:
« ¡Oh amado mío, debes de estar muy ocupado con ese oficio de CONQUISTADOR, pero yo se amado mío, que por más lejos que estemos el uno del otro, el amor nos une en una sola cosa, ¡Oh esposo mío! haced como vos queráis, no os reclamo nada, pues todo me lo habéis dado, haciéndome vuestra esposa.
Esta esposa guardaba las cartas de amor de su esposo y encendida de amor, al leerlas recordaba las caricias que le hacía, los juegos tan divertidos que hacían las delicias de los hijos y tantos recuerdos familiares…
Por eso un buen día decidió cambiar su vida y se dijo: «Cada día me vestiré de fiesta, me pondré todo lo que tengo mejor, vestidos joyas, perfumes y reiré feliz, esperando que un día regrese mi esposo»
¿Quién sabe, puede que regrese la próxima semana, puede ser también que tarde años?, pero no importa, le esperaré como si hoy mismo regresara a casa.
Les contaré a los niños lo maravilloso que es su padre y les repetiré muchas veces que su padre se llama Jesús y que trabaja con su Padre buscando almas para la extensión del reino de Dios, quiero que se sientan orgullosos de su padre y que le esperemos juntos con alegría. Le esperaremos hijos míos y le daremos una gran sorpresa. Y cuando seas mayores tendréis en mismo oficio que vuestro padre«CONQUISTADOR»

*******************

Esta es una moraleja del comportamiento de dos consagradas en la vida religiosa pero que podemos adecuar a cualquier situación de nuestra vida. El verdadero amor no espera ningún consuelo, se da, no obstante si hay consuelo es muy humano desearlo y agradecerlo si se tiene y si no tampoco hacer ningún problema ya que ello significa que en nosotros anida más el egoísmo que el desprendimiento.
El ejemplo de la esposa llorona es real, esta persona se quejaba constantemente que Dios la había abandonado y era tanta su aflicción que se puso enferma, de hecho ya era una persona predispuesta a tener depresiones y el cambio de vida acentuó el proceso. Con este estado no se preocupaba de su persona ni ayudaba a sus hermanas salvo si se lo pedías, por ella no brotaba de su interior echar una mano a una situación de ayuda en trabajo. Es como si viviera ausente.

Cuando hablo de mis experiencias en la Vida Consagrada, no significan que hayan acorrido en el monasterio donde vivo, ténganlo ustedes en cuenta que no es el único monasterio que he vivido.
Se por experiencia que sentir la ausencia de Dios es tremendamente doloroso, pero caben las dos actitudes que les he presentado y que se pueden aplican como bien he comentado antes, en cualquier situación de nuestra vida.¡Pongamos siempre una actitud positiva, una actitud de esperanza en un hoy, en un mañana, en un «Siempre», estás son las personas de nunca fracasan en el amor ni con Dios ni con el prójimo.

Sor.Cecilia Codina Masachs O.P

10 comentarios:

  1. Sor Cecilia: Yo a veces en Talleres de Psicología, decía que la Fe en Dios era Terapéutica.
    Y que se se medita el Padrenuestro, palabra por palabra, es hermoso y gratificante.

    Ojalá yo pueda aprender de tus enseñanzas.

    Una abraçada.Montserrat

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  2. Gracias Sor Cecilia por tus consejos, tus reflexiones. Evidentemente el ejemplo de la segunda esposa es el más conveniente. No me gusta juzgar, simplemente tratar de tener mis propias experiencias, siempre con servicio, con amor y en paz.
    Nuevamente gracias, besos y muchos.

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  3. Gracias sor Cecilia... Usted siempre iluminando los caminos de los demás. Abrazos sinceros.

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  4. Benvolguda Ceci:
    Las limiticaciones humanas, el egoísmo, la vanidad, la pereza, el abuso de nuestros recursos, la falta de consideración por las carencias ajenas; las difencias que imponemos; la igualdad que se nos sugiere...
    Venía pensado en ello, paseando con Roy
    Y solo he podido llegar a esta petición:
    ¡Señor! que las injusticias las sufra yo; que yo las sufra, que no las infrinja.
    Y si no puede ser, que no me queje más que de mí se quejen.
    Más bien que mi ánimo siempre sea alegre para con todos, sobre todo con los mios; y recogido contigo...
    Ya ves; casualidades de la vida
    Al + Mc

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  5. Dicen los que saben, que , "un santo triste es un triste santo"
    La alegría es una muestra de confianza y paz interior,como todas las cosas de Dios, tienen un tiempo, que a veces no son los nuestros.
    Pensamos alguna vez, que el malestar que nos provoca la insatisfacción espiritual de las personas, puede ser nuestra prueba de tolerancia frente a Dios?
    El obrar de el Señor en nosotros, no siempre es directo, a veces involucra a otros, elegidos en el corazón de Él, para probarnos en la caridad.
    La alegría es un Don, que como la Gracia hay que cultivarlo.
    Un abrazo estimada Sor Cecilia.
    Ud. sigue confirmando su fortaleza de vida, sus comentarios en mi blog, así lo muestran.

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  6. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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  7. Hola Sor Cecilia !

    Me ha gustado mucho el post que ha escrito. Todo lo que escribe, me parece cierto y razonable.

    Gracias por compartirlo, reciba también mi ternura y afecto.

    Bendiciones.

    Raquel.

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  8. Hola, sor Cecilia.
    He visto que ha escrito en una entrada donde mi amigo del blog EL APRENDIZ ha publicado sobre mi trayectoria literaria.
    Le animo a que siga reflexionando y compartiendo inquietudes con todos aquellos que se acercan a su luminoso blog.
    Un cordial saludo.

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  9. hola Germana: Aquest bloc d'avui es com un tractat de relacions humanes, elevat al cuadrat.

    No puc negar-ho, m'ha agradat molt. Enhorabona

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  10. Como decimos en casa; Hay que agradecer a Dios por todo lo que nos da, cada día..

    Y no quejarse por lo que no tenemos o por lo que hemos perdido....
    Esperar al Esposo, al ser amado, debe ser siempre la mayor alegria y la esperanza mas grande....
    Aun cuando la espera nos lelve toda una vida,,, y lo encontremos pasando el humbral...
    Bendiciones y cariños.

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