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martes, 11 de mayo de 2010

UNA VIDA CONTEMPLATIVA EN LA ORDEN DE PREDICADORES




Esta carta se dirige en primer lugar a vosotras, monjas, porque trata de vuestra vida. Quiero dar gracias a Dios por vuestra presencia en el centro de la Orden. Con frecuencia durante las agitadas visitas canónicas, los momentos pasados en los monasterios han sido momentos de alegría, de risas y de refrigerio. Yo no soy monja, por tanto ¿qué tengo que decir sobre vuestra vida? También yo, como vosotras, soy dominico llamado a la contemplación. Habéis compartido abiertamente conmigo vuestras esperanzas para la renovación de la vida contemplativa en el corazón de la Orden, y los retos que afrontáis.


Por eso, en esta carta deseo compartir con todas las monjas el fruto de nuestras conversaciones. Perdonadme, si alguna vez da la impresión de no haber entendido vuestra vocación. La Orden sólo florecerá si nos atrevemos a decir lo que está en nuestros corazones, confiados en ese perdón.
También quiero compartirla con toda la Familia Dominicana. Antes de morir, Santo Domingo “encomendó las monjas, como parte que eran de la misma Orden, a la solicitud fraterna de sus frailes” (LMC 1 § I). La primera comunidad dominicana que fundó fue la de las monjas de Prulla, y una de sus últimas preocupaciones fue la construcción del monasterio de Bolonia: “Es absolutamente necesario, hermanos, que se edifique una casa de monjas, aunque esto signifique dejar por un tiempo el trabajo en nuestra propia casa” . Es decir, los monasterios están confiados a todos nosotros. Y nosotros estamos encomendados a la oración y cuidado de las monjas. Esta reciprocidad pertenece al corazón de la Orden. Por lo tanto, aunque me dirija directamente a las monjas, espero que todos los dominicos la leerán a escondidas.


Una vida contemplativa


Los monasterios no son la rama contemplativa de la Orden. No podemos dejar la contemplación para las monjas. Todos nosotros estamos llamados a ser contemplativos, y la renovación de la vida contemplativa es uno de los desafíos más grandes a los que se enfrenta la Orden. Estoy dudando en dar una definición de “contemplación”, pero ¡seamos audaces! Por contemplación entiendo nuestra búsqueda de Dios, que lleva a nuestro encuentro con el Dios que viene a nuestro encuentro. Buscamos a Dios en el silencio y en la oración, en el estudio y en el debate, en la soledad y en el amor. Con todas las facultades del corazón y de la mente, buscamos las huellas de Dios. Pero Dios nos encuentra cuando menos lo esperamos. María Magdalena, la primera Patrona de la Orden, es una verdadera contemplativa, tanto cuando busca el cuerpo de Jesús como cuando se sorprende al oír su nombre pronunciado por el Señor Resucitado. Nuestra oración brota de este deseo profundo. Como dijo Catalina, “El deseo mismo es ya oración”.


Fr. Vicente de Couesnongle habló de “la contemplación de la calle” . La Palabra se ha hecho carne y habita entre nosotros, en los más pequeños de nuestros hermanos y hermanas” (Mt 25), en nuestras familias, en los lugares de trabajo, en nuestros amigos y en nuestros enemigos, en las horas de gozo y de desolación. La Palabra está ahí, sólo basta que abramos los ojos para verla. Eric Borgman, un laico dominico holandés, escribió: “Los dominicos están convencidos de que el mundo en que vivimos, turbulento e inquieto, a veces violento y aterrador, es al mismo tiempo el lugar donde lo sagrado sale a la luz, el lugar donde encontramos y escuchamos –‘contemplamos’- a Dios” . De ahí que todo dominico está llamado a la contemplación, ya sean laicos, religiosas, frailes o monjas. Nuestra más grande contemplativa, Santa Catalina de Siena, fue una laica.


Predicar es un acto contemplativo. Don Georgen escribió: “En la predicación el buscador y lo buscado se juntan, lo perdido y lo encontrado. Dios nos encuentra en medio de nuestras mismas palabras que intentan hacerle evidente. Dios nunca nos abandona” . Predicar no es simplemente abrir la boca y hablar. Comienza con la escucha silenciosa del evangelio, la lucha por comprender, la oración para la iluminación, y concluye con las reacciones de los oyentes. Cuando yo era fraile joven, recuerdo la visita de un obispo, del que se esperaba que predicase, que dijo a uno de los frailes un minuto antes de la Misa: “Si eres buen dominico, deberías ser capaz de predicar ahora mismo sin preparación”. El fraile respondió: “Precisamente porque soy dominico, no creo que predicar sea simplemente decir lo primero que me venga a la cabeza”.


Si todos los dominicos están llamados a ser contemplativos, ¿cuál es entonces lo específico de vuestra vida? Vuestra vida está enteramente configurada por la búsqueda de Dios. La vocación de la monja “es un llamada para todo el pueblo cristiano a la fundamental vocación de cada uno al encuentro con Dios” (Verbi Sponsa 4). Como escribió Fr. Marie-Dominique Chenu, “la vida mística no es fundamentalmente distinta de la vida cristiana” . Vosotras no escapáis de los dramas y las crisis de la vida humana ordinaria. Los vivís más lisa e intensamente, conociendo el gozo y desesperanza de toda vida humana, sin la protección de muchas de las cosas que dan sentido a la mayoría de las vidas humanas: el matrimonio, los hijos, una carrera. El monasterio es el lugar donde no hay ningún sitio para esconderse del interrogante fundamental de cualquier vida humana. Una monja escribió: “Yo entré en el monasterio no para huir del mundo, ni para olvidar o ignorar su existencia, sino para estar presente en él de un modo más profundo, para vivir en el corazón del mundo, de una forma escondida, pero creo que más real. Llegué aquí no buscando una vida tranquila o seguridad, sino para compartir, para embarcarme con el sufrimiento, el dolor, las esperanzas de toda la humanidad” .


Vuestras vidas tienen sentido sólo si la búsqueda de Dios conduce al encuentro en el huerto y a la escucha del proprio nombre. Vuestra vida no tienen ningún objetivo intermedio que conseguir a lo largo de los días y los años. El monasterio es como la cola en la parada del autobús, un signo de esperanza de que vendrá el autobús. Esta es la verdad de todos los que viven la vida monástica de clausura. En una conferencia al Congreso de Abades Benedictinos , sostenía que Dios a menudo se nos muestra en la ausencia, en el hueco: el espacio vacío entre las alas del querubín en el Templo, y en última instancia en la tumba vacía en el huerto. La vida de una monja y de un monje está santificada por el vacío. Vuestras vidas están vacías de finalidad, fuera de estar ahí por Dios. No hacéis nada especialmente útil. Pero este vacío es un espacio sagrado en el que Dios pone su tienda y donde nosotros vislumbramos su gloria.


Y franciscano o dominicano – que “constituyen una espléndida colección de variedad” . ¿Qué significa que un monasterio sea dominicano? Compartiré lo que he aprendido de vosotras, considerando cómo vuestras vidas están marcadas por la Misión de la Orden, por la vida comunitaria dominicana, por la búsqueda de la Verdad, y por la pertenencia a la Orden entera. Hay muchos otros aspectos de vuestra vida que no voy a tocar, sólo éstos que son centrales para vuestra identidad dominicana.lo hacéis como monjas de la Orden de Predicadores. La Iglesia hace un llamamiento a las contemplativas de familias religiosas diferentes a que vivan de la riqueza de su propia tradición y carisma – benedictino, carmelita,


Misión
¿Qué significa ser monja en una Orden misionera? ¿Cómo es posible ser contemplativa de clausura y misionera?
Ser enviada
Ser misionera es literalmente ser enviada. Los frailes y las religiosas pueden ser enviados en misión a los confines de la tierra, como Jesús mandó a los discípulos. Vosotras podéis ser enviadas a fundar un nuevo monasterio o a reforzar un monasterio que está débil, pero normalmente permanecéis donde estáis. ¿En qué sentido sois enviadas? Para Jesús ser enviado por el Padre no fue ir de un sitio para otro. Él no salió de viaje. Su verdadera existencia era desde el Padre. Vosotras sois misioneras tanto como los frailes, no yendo a parte alguna sino viviendo vuestras vidas desde Dios y para Dios. Como dijo Jordán a Diana, “tu papel en la quietud de tu casa y el mío en mi continuo ajetreo de mis viajes lo realizamos únicamente por su amor” . Vosotras sois una Palabra predicada en vuestro ser.


El séptimo modo de orar de Domingo era elevando “todo su cuerpo hacia el cielo en oración, como flecha en el arco apuntando al alto” . Vosotras apuntáis a Dios como una flecha, simplemente estando ahí, con ningún otro fin. Vosotras sois una palabra para vuestros hermanos, hermanas y laicos dominicos en vuestra vida, y una palabra para el lugar donde se encuentra el monasterio. Lo he visto muy claramente en lugares de sufrimiento, como Angola, Nicaragua, en los barrios de grandes ciudades como Karachi, o en el Bronx de Nueva York o en los suburbios de París. En tales lugares un monasterio es una Palabra que se hace carne y sangre, “llena de gracia y de verdad” (Jn 1, 18).


María Magdalena va a los apóstoles y les dice: “He visto al Señor”. Algunas de vosotras quizá estéis llamadas a predicar a través de los libros. Muchos de los teólogos más importantes han sido monjes y monjas, y esto sería algo especialmente apropiado para una monja dominica. El LCM 106 § II es explícito en que el trabajo de las monjas puede ser también intelectual.
También podéis ser enviadas a hacer nuevas fundaciones. Olmedo es una inspiración, con sus ocho fundaciones en cuatro continentes. La Orden está creciendo en muchas partes del mundo, sobre todo en Asia, y nosotros estamos incompletos sin vosotras. Algunas veces vosotras habéis ido antes que nosotros. Puede implicar gran coraje enviar monjas a fundar un nuevo monasterio, sobre todo porque son quienes dan más a sus comunidades las que serían capaces de tal aventura. Recordad el coraje de Domingo, que dispersó a los frailes tan pronto como se fundó la Orden, para que la semilla produjera fruto.


Fray Timothi Radcliffe.


Amigos gozo enormenente habrandoos de la Orden de Predicadores, deseo que cuantos me lo han pedido también lo gocen conmigo.

Con ternura.

Sor,Cecilia Codina Masachs O.P

lunes, 10 de mayo de 2010

LA OBEDIENCIA: DON DE SÍ MISMO




La tradición democrática de la Orden, nuestra tensión en el compartir las responsabilidades y el debate y el diálogo, pueden dar la impresión de que las exigencias de nuestra obediencia son menos plenas que en los sistemas autocráticos y centralizados. ¿No es, pues, la obediencia un compromiso entre lo que yo quiero y lo que la Orden me pide? ¿No ha de luchar uno por cierta autonomía? No creo que se trate de esto. La fraternidad nos exige dar todo lo que somos. Ya que, como todos los votos, se ordena a la caritas, una expresión de amor y, por lo mismo, realizada con todo el corazón. Siempre se dará inevitablemente una tensión entre el proceso de diálogo, la búsqueda del consenso y el momento de ponerse uno en las manos de los hermanos, pero es una tensión fructuosa, más que un compromiso negociado. Aunque hablo aquí en relación con mi experiencia de gobierno con los hermanos, espero que esto pueda ser también útil a las hermanas.


He comenzado por señalar la enormidad de los retos que enfrentamos como Orden. Y pienso que podremos asumirlos sólo si formamos nuevos proyectos comunes, dejando apostolados que pueden ser muy queridos para nosotros individualmente o como provincias. Tenemos que atrevernos a realizar nuevos experimentos aún arriesgándonos a fracasar. Tenemos que atrevernos a abandonar algunas obras que han sido importantes en el pasado. Debemos animarnos a morir si queremos vivir. Esto exige movilidad de mente, de corazón y de cuerpo, como provincias y como individuos. Si queremos construir verdaderos centros de formación y de estudios en África o en Latino América, reconstruir la Orden en Europa del Este, enfrentar los retos de China, predicar el Evangelio en el mundo de los jóvenes, dialogar con el Islam y las otras religiones; entonces inevitablemente tenemos que dejar algunos apostolados. De otra manera nunca seremos capaces de iniciar algo nuevo.


Para mí, la donación total de sí mismo a los hermanos es algo más que la necesaria flexibilidad que requiere una compleja organización para responder a los nuevos retos. Pertenece a la libertad en el Cristo que predicamos. Pertenece a la lex libertatis (la. 2ae., q. 108, a. 4. 14. LCO 1, 111.), la ley de la libertad de la Nueva Alianza. En la noche en que iba a ser entregado, cuando su vida estaba condenada al fracaso, Jesús tomó pan, lo dio a sus discípulos y dijo: "Esto es mi cuerpo, que os doy". Enfrentado a su destino, porque "era necesario que el hijo del hombre fuese entregado", hizo este supremo acto de libertad entregando su vida. En nuestra profesión, cuando ponemos nuestra vida en las manos del provincial, hacemos un gesto eucarístico de loca libertad. Esta es mi vida y yo os la entrego. Es entonces cuando nos damos a la misión de la Orden, "entregados plenamente para la evangelización total de la Palabra de Dios (LCO, I, III).


Cuando un hermano pone su vida en nuestras manos implica que nosotros estamos obligados a corresponder. Tenemos que atrevernos a pedir todo de él. Un provincial debe tener la capacidad de creer que los hermanos de su provincia son capaces de hacer cosas maravillosas, incluso aquellas con las que ni siquiera ellos mismos han soñado. Nuestro sistema de gobierno debe expresar la sorprendente confianza entre todos, así como Domingo que escandalizó a sus contemporáneos enviando a sus novicios a predicar diciéndoles: "Dios estará con vosotros y os inspirará las palabras que hay que predicar" (Acta de Canonización, 24.). Si un miembro de la Orden ha dado libremente su vida, precisamente por ese don, le pedimos algo libremente, incluso si ello significa renunciar a un proyecto muy querido y que está floreciente. De otra manera la Orden se paralizaría. Tenemos que invitarnos mutuamente a dar nuestras vidas a nuevos proyectos, atrevernos a asumir los retos del momento más que usarlos sólo para mantener vivas las instituciones o las comunidades que ya no son vitales para la predicación.
Hay retos hoy día ante nosotros que exigen una respuesta de toda la Orden. La evangelización de China es ciertamente uno de ellos. En estos casos el Maestro ha de pedir a las provincias que sean generosas y ofrezcan hermanos para las nuevas áreas de la misión, incluso si ello trae consecuencias difíciles de sobrellevar. Necesitando un fraile para nuestro nuevo Vicariato de Rusia y Ucrania, me acerqué a un provincial con cierta incertidumbre, sabiendo que ese hermano crearía un vacío difícil de cubrir en su provincia. El provincial me dijo: "Si la Providencia de Dios ha preparado a este hermano para este trabajo, también debemos confiar que Su Providencia velará por nuestras necesidades".
Nada nuevo podrá nacer si no nos decidimos a dejar las obras que, aún teniendo probado valor, nos anclan al pasado y comenzamos otras necesarias, pero para las que no está asegurado el éxito. No podemos saberlo de antemano. La presión de nuestra sociedad es la de tener una carrera, una vida con futuro. Dar nuestra vida a la predicación del Evangelio es renunciar a esta seguridad. Somos gente que no tiene carrera ni prospectivas. Esa es nuestra libertad. Pienso, por ejemplo, en los hermanos que están iniciando la fundación de la Orden en Corea, esforzándose con una lengua y una cultura desconocidas, sin garantías de que su esfuerzo vaya a ser recompensado con el éxito. Este es sólo un don de Dios, como lo fue la resurrección después del fracaso de la cruz. Un verdadero regalo es siempre una sorpresa, algo inesperado.


Una de las maneras en las que vivimos esta generosidad es aceptando la elección como prior, como provincial o como miembro de un consejo conventual o provincial. En muchas provincias ha sido difícil encontrar hermanos dispuestos a aceptar el oficio. La búsqueda de un superior se convierte en el asunto de encontrar alguien que acepte que su nombre sea propuesto a los miembros de Capítulo. "Se buscan candidatos". Me parece que la única razón para aceptar un cargo es obedecer a la voluntad de los hermanos y no porque desee ser "candidato". Siempre habrá razones objetivas para rechazar un oficio y han de ser tomadas en cuenta seriamente y posiblemente aceptadas, cuando ha sido confirmado por la autoridad competente. Estas han de ser razones realmente graves y no simplemente el que uno no se siente atraído por la idea de asumir el cargo.
En la montaña de la Transfiguración, Pedro se siente fascinado por la visión de la gloria que ha visto. Desea construir tres tiendas y quedarse allí. Se resiste a la llamada de Jesús a recorrer el camino a Jerusalén, donde deberá sufrir y morir. No llega a ver que es precisamente en la muerte de la cruz donde la gloria será revelada. Muchas veces también nosotros quedamos fascinados por la gloria de nuestro pasado, la gloria de las instituciones que nuestros hermanos edificaron.


Expresemos nuestra gratitud hacia ellos buscando caminos que respondan a los retos de hoy. Como Pedro, corremos el riesgo de quedarnos hipnotizados y paralizados resistiendo la llamada a levantarnos y caminar para compartir la muerte y la resurrección. Toda provincia debe enfrentar la muerte y la resurrección en cada generación. Existe también la muerte estéril de los que se quedan impávidos en la montaña de la Transfiguración cuando el Señor ya se ha ido; también existe la muerte fértil de los que se han atrevido a emprender el camino y llegar hasta el Calvario, que lleva a la resurrección.


Timothi Radcliffe Exmaestro de la Orden de predicadores.

Con ternura

Sor.Cecilia Codina Masachs O.P

Laudare, Benedicere, Praedicare

Laudare, Benedicere, Praedicare
"Alabar, Bendecir, Predicar"

Esta divisa se aplicó a la Orden desde sus primeros tiempos, como se ve en la obra del español fray Pedro Ferrand (1254-1258) en su «Leyenda» de Santo Domingo (n. 43 en Santo Domingo de Guzmán, BAC nº 490, Madrid, 1987, 827 pág).

El origen de la frase proviene claramente del lenguaje litúrgico de los prefacios, compuestos en su mayor parte antes deI s. VII. Esta frase por tanto estaba ya en uso en los primeros siglos de la vida de la Iglesia. Ahora bien, en el latín clásico estas tres palabras son absolutamente sinónimas y las tres significan: «alabar en público o públicamente» o «hablar delante de los demás» o también: «decir o hablar bien públicamente de alguien». Pero, tal como se entendían ya estos verbos en la cultura medieval, resultan a su vez una bella síntesis de la vida dominicana.

La vida dominicana, efectivamente, se fundamenta, en primer lugar, en la celebración litúrgica, que es proclamación de la alabanza de Dios («alabar»). En segundo lugar, en ella es sustancial la mediación presbiteral («bendecir»). En tercer lugar, la Orden de Predicadores actúa de modo especial en el ministerio de la Palabra o predicación («predicar»).
Con estas tres palabras se definen los elementos centrales del carisma dominicano: la contemplación de monjas , frailes y la acción apostólica presbiteral.

Siempre en clave dominicana, es esponjar el alma en esas tres dimensiones, gracia para saber alabar, gracia para saber bendecir y gracia prar saber predicar.


Y con la gracia les dejo mi ternura.
Sor.Cecilia Codina Masachs O.P


Esta hermosa entrada, fue publicada en el blog enclavedeluz, por haber sido invitada nuestra querida hermana Sor Cecilia, a publicar en dicho blog. Así como publica diariamente aquí en algunas ocasiones lo hará tambien en ese blog, estando dicha publicaciòn en esos casos, en ambos blogs. Mi nombre es Edit, soy una amiga que está tratando de darle un poco de ayuda con los trastornos que se generaron en su blog desde aquella publicación.
Recemos todos para que se normalicen las entradas a este blog que tanto bien nos hace.

sábado, 8 de mayo de 2010

LA VIRGEN DE LOS DESAMPARADOS.-PATRONA DE VALENCIA




La imagen de la Virgen de los Desamparados tiene su Basilica en la Plaza de la Virgen en el mismo centro histórico de Valencia y al lado de la Catedral. Hay otra imagen de la Virgen de los Desamparados, llamada la Peregrina que viaja por distintos barrios, asociaciones o entidades de Valencia y preside los actos allá donde es solicitada. Esta imagen sería realizada por el escultor valenciano Octavio Vicent en 1966.

La imagen es conocida popularmente como la "geperudeta" por adoptar una ligera inclinación hacia delante, lo que hace parecer que tenga una pequeña joroba en la espalda. Es termino cariñoso usado por los valenciana.


El origen de lo que pasado el tiempo sería la base principal del culto y devoción a la imagen de la actual patrona de Valencia, fue el sermón que el padre mercedario fray Joan Gilabert Jofré pronunció en la Catedral de Valencia el domingo 24 de febrero de 1409 (siglo XV). Mientras se dirigía hacia la Catedral, el padre Jofré vió como unos muchachos apaleaban a un demente burlándose de él. En su sermón el padre llamó a su feligreses a tener caridad y a tomar medidas en favor de los pobres enfermos abandonados y con frecuencia objeto de malos tratos y abusos. Pronto un grupo de diez ciudadanos burgueses encabezados por Lorenzo Salom recogió el reto del padre Jofré y con ayuda del Consell de la Ciutat, el 15 de marzo de ese mismo año se formó una comisión mixta de notables y jurats que se pusierón manos a la obra. Los fundadores construyerón un hospital con dinero de su bolsillo. El nuevo hospital sería llamado "Hospital de Ignoscents, Folls e Orats" y fue puesto bajo la advocación de "Nostra Dona Sancta dels Folls, Innocents e Orats".

El 26 de febrero de 1410, el Papa Benedicto XIII expidió bula fundacional para la creación del Hospital. El 15 de marzo de 1410 el rey de Aragón Martin I el Humano concede el privilegio de construcción del hospital (Hospital dels Ignoscents, Folls e Orats). El nombre de los fundadores consta en el documento real.

Poco después, para superar la falta de medios económicos, se pensó en crear una cofradia sin limite para la clase social o condición de los hombres y mujeres. Mediante el pago de sus cuotas, donaciones y limosnas podrían ayudar a sobrellevar los gastos y a realizar obras de misericordia con los enfermos del hospital
y los fallecidos.

El 11 de marzo de 1413 se aprueba la creación de una cofradia y el 1 de agosto de 1414 el rey de Aragón Fernando de Antequera aprueba las constituciones de la Cofradía con el nombre de "Real Cofradia de Nostra Dona Sancta Maria dels Ignoscens martirs". Dicho acto tiene lugar en Morella en presencia del papa Benedicto XIII y a instancias de San Vicente Ferrer.

La Cofradia, amparaba a todos los desamparados, dementes, niños expósitos, presos, dotando doncellas pobres, protegiendo incluso a las "fembres pecatrius del bordell" (prostitutas) situado en el barrio del Carmen hasta el siglo XVIII.

Entre los nombres de médicos que trabajaron en el Hospital destacamos a Jaume Roig entre 1463 y 1478 y a Lluís Alcanyís, que acabaría sus días en manos de la Inquisición.

Se desconoce con exactitud la fecha en que fue realizada la imagen y quién fue su autor; sin embargo, diversos autores señalan como problable datación el año 1414. En cualquier caso, en 1426 consta ya en los inventarios "la imatge que va sobre los cosos". En sucesivas menciones se hace referencia a otros detalles de la imagen que permiten hacerse una idea de cómo era, cómo se guardaba, qué adornos portaba según los festejos y a qué reformas fue sometida. En 1451 el inventario recoge con exactitud la imagen: "Imatge de la Verge María e ab los Jhs al bras ab la creu al coll e Ignocents al peus e dos angels".

Desde los primeros momentos, ambas instituciones (Cofradia y Hospital) quedarón acogidas a la protección y patronazgo de la Virgen, concretándose ya el titulo mariano de "Nostra Dona Sancta María dels Ignocents", al que se añadía a veces también el de "Folls" (locos). Más adelante se iría extendiendo y popularizando el de "Desamparats", hasta que en 1493, por Real Privilegio de Fernando el Católico, se decidió que de entonces en adelante fuese su imagen intitulada de Nuestra Señora de los Desamparados.

En los primeros años, la Cofradía dispuso de una imagen pintada sobre tabla, quizás una pintura valenciana del gótico internacional o bien una tablilla italianizante de tradición bizantina. En cualquier caso, la imagen fue relegada y desde mediados de siglo se destinó a ser colocada sobre los cadáveres de los ajusticiados de cuyo entierro se ocupaba la Cofradía.

En los inventarios del primer cuarto de siglo se da cuenta de otra imagen de la Virgen con el niño de piedra, muy similar a las aún existentes de la "Primitiva" en el Museo Catedralicio de Segorbe o la Virgen del Castillo de Cullera. Sin embargo, éstas no cumplian los requisitos esperados por la cofradía y solicitó poseer otra que la pudiese considerar como propia, junto con la renovación de constituciones y privilegio. Todo les fue concedido y ratificado por Alfonso el Magnanimo el 5 de Octubre de 1416.

Características técnicas A pesar de lo transformada que se encuentra por las sucesivas intervenciones que sufrió durante los siglos XV y XVI la imagen es básicamente la original. No esta tallada en madera, sino que está modelada en cartón piedra con dorados y encarnaduras retocados en diferentes ocasiones. Originariamente fue realizada en relieve, trabajandose sólo la parte delantera con los pliegues de las vestiduras, que son iguales a los de otras imagenes de la época que también portaban Niño.

Este tipo de imagenes sin acabado posterior eran bastantes frecuentes. Unas se usaban como relicarios, con la parte trasera vaciada y portezuela posterior. Otras eran adosadas a retablos. En el caso de la imagen de la Cofradía, según la tradición y los testimonios documentales, acompañaba a los cadaveres de algunos difuntos, colocandola en la parte superior del féretro. En el siglo XV se le incorporó un soporte para su traslado en procesión y exposición a la veneración pública. También se añadió el manto, que descendia por la parte trasera y los lados, pero sin cubrirla totalmente como más tarde la aureola de estrellas y la corona. Durante mucho tiempo, la exhibición de las joyas de la imagen se hizo mediante varillas superpuestas.

Como la imagen aparecia de pie, cuando no se utilizaba en los entierros, para disimular su espalda plana se cubrió con un manto que más tarde empezó a cobijar dos niños inocentes, manifestando más aun su titulo.

La imagen quedó muy deteriorada durante la Guerra Civil y fue restaurada por José Maria Ponsoda, pero dado que el parecido con la imagen original había desaparecido, se encargó una segunda restauración al escultor Carmelo Vicent.

Poco a poco adquirió el aspecto con el que nos es conocida. Su representación en pinturas, grabados, u otras imágenes escultóricas que fueron realizandose dada su veneración desde el siglo XVI, presentan modificaciones según las épocas y estilos.

Iconografia de los Niños Inocentes Lo más peculiar de la iconografia de la Virgen es la presencia de los niños; los Santos Inocentes Mártires, portadores de los cirios encendidos. No son únicamente símbolo de la Cofradía, sino también portadores de la luz de Cristo. Aparecieron desde el principio en el titulo del Hospital, de la Cofradía y de la imagen, hasta incorporarse definitivamente, con variadas formas y posturas, lo que les convirtió en uno de los elementos identificativos de la Virgen. Los que lleva ahora pertenecen al siglo XVIII. Son el símbolo de todo hombre necesitado de protección de lo Alto y cobijo maternal.

Iconografia de la Virgen El vestido interno o túnica cae en pliegues hasta los pies, y lleva escote redondeado, con orla, que suele variar según las interpretaciones. En la mayoria de ellas así como en el original, el vestido se ve oculto por el plegado y la curvatura del manto. En la imagen de la Virgen de los Desamparados el manto aparece como cerrado, con abertura grande para la cabeza y plegado para sacar los brazos. En realidad se presenta como una casulla amplia, de estilo gótico, que fue recortandose por la zona de los brazos, y de este modo fue adquiriendo la forma conocida como "de guitarra". La corona está superpuesta, al contrario que muchas imagenes de la época que la llevan incluida en la talla.

En 1667, la imagen fue trasladada a su nueva Real Capilla de la Plaza de la Seo (actual capilla dels Tapiners) y en 1885, el papa León XIII proclamó a Nuestra Señora de los Desamparados como patrona de la ciudad de Valencia, hecho éste que fúe promovido principalmente por el diario decano Las Provincias de Valencia.

El 15 de Octubre de 1921 el papa Benedicto XV a instancias del cardenal arzobispo de Valencia don Enrique Reig Casanova realiza la solemne Coronación Pontificia de la imagen. En 1810 es nombrada Generalisimo de los ejercitos españoles, colocandose a la imagen fajin de general y vara de mando; en 1947 sería refrendado tal honor. En 1954 es proclamada Alcadesa Honoraria y Perpetua de Valencia y en 1961 se la proclamó Patrona Primera y Principal de toda la región valenciana.

"La Feren els Angels" La tradición cuenta que cuando los miembros de la Cofradía todavía no tenían imagen o retrato de la Virgen, solicitaron al padre Jofré que se la proporcionase. La leyenda cuenta que el padre hizo gestiones para complacerles, y que al cabo de poco tiempo les entregó una imagen diciendo que la habían esculpido tres peregrinos que habían llegado un día al Hospital pidiendo refugio. Conocedores del deseo de la Cofradía de tener una imagen de su patrona y siendo ellos mismos estatuarios y pintores, se ofrecieron a hacer la imagen. Los peregrinos pidieron que se les dejara solos en un sitio denominado la Ermita, hoy la Capilla del Capitulet, frente al Antiguo Hospital, y que nadie les molestara, salvo para servirles comida y los materiales que necesitaran. El mismo padre Jofré realizó este servicio durante tres días, y en la madrugada del cuarto día, inquieto por ver cómo se desarrollaba el trabajo, entró en la ermita, encontrándose con que la imagen ya estaba terminada y los peregrinos habian desaparecido. De ahí la cariñosa tradición de la "feren els àngels".

Festividad Popular El segundo domingo de mayo de cada año se celebra el llamado día de la "Mare de Deu", aunque la fiesta litúrgica se realiza durante la vispera, es decir el sábado. El domingo se realiza el traslado y la procesión.
Entre los diversos actos culturales se realizan las tradicionales "albaes" en la llamada "Nit de Albaes", "la Missa descoberta" de madrugada y la "Missa d'infants", en los albores del domingo, a la que acuden en peregrinación numerosos visitantes de todos los lugares de la comunidad y posteriormente el traslado. Por la tarde se realiza la procesión atravesando el centro histórico de la ciudad. En ella la imagen recibe un baño de pétalos de flores que deja engalanadas las calles a su paso. Desde 1911 se comenzó a contruir anualmente un retablo de flores en la Plaza de la Virgen. Otros actos a resaltar son la ofrenda floral que se celebra desde 1943, los dias 17 y 18 de marzo de cada año con motivo de las fiestas de San José y la ofrenda de los niños que se celebra todos los sábados en la real Basilica de la Virgen.
Su fiesta hasta 1684 se celebraba el 8 de diciembre (Dia de la Inmaculada), a partir de esa fecha se celebra el segundo domingo de mayo.

La Tradición Popular Se dice que la imagen fue elaborada como imagen yacente, y que por eso, al colocarse verticalmente, su cabeza está inclinada. Pero en realidad, no hay razones suficientes que avalen esta suposición. Es cierto que la imagen solia estar situada en el féretro de algunos difuntos, pero la inclinación de la cabeza está relacionada con el propio nombre de la Virgen, que ampara y protege a los desamparados, los niños que se recogen bajo su manto. Dado que en ocasiones la Virgen era colocada sobre el ataúd de un fallecido, o era guardada en estado yacente, se elaboraron unos almohadones para sostener su cabeza, pero la imagen de la Virgen fue esculpida para ser colocada de manera vertical.

Texto: Atlas Visual de la Comunidad Valencia. Las Provincias.


Como residente en esta comunidad valenciana, aunque soy catalana,no dejo de amar a la Virgen en todas sus abvocaciones y desde aquí también la hago extensiva a la Virgen de Luján.


Con ternura valenciana.

Sor.Cecilia Codina Maachs O.P

viernes, 7 de mayo de 2010

LA OBEDIENCIA EN LA ORDEN DE PREDICADORES




La obediencia y la escucha.-


La obediencia no es, en nuestra tradición, la sumisión de nuestra voluntad a la del superior, ya que como expresión de nuestra fraternidad y de la vida compartida de la Orden, está basada en el diálogo y la discusión.

Como se ha hecho notar, la palabra "obedire" viene de "ob-audire", escuchar. El inicio de la verdadera obediencia se da cuando dejamos que nuestro hermano o hermana hablen y nosotros escuchamos. Es "el principio de la unidad" (LCO 17, 1.). Es también la forma en que crecemos como seres humanos, estando atentos a los otros. Los casados no tienen alternativa pues están obligados a superarse a sí mismos ante las necesidades de sus hijos y sus esposas o esposos. Nuestro estilo de vida, con silencios y soledad, puede ayudarnos a crecer en la atención y en la generosidad; aunque también corremos el riesgo de encerrarnos en nosotros mismos y en nuestras preocupaciones. La vida religiosa puede producir personas profundamente desprendidas o muy egoístas, dependiendo de a quiénes se haya escuchado. La obediencia requiere toda nuestra atención y absoluta receptividad. El fértil momento de nuestra redención se dio con la obediencia de María, que se atrevió a escuchar al ángel.


Este modo de escuchar exige el uso de nuestra inteligencia. En nuestra tradición, usamos la inteligencia no para dominar a los otros, sino para acercarnos a ellos. Como decía el P. Roussel hot, la inteligencia es "la facultad del otro". Abre nuestros oídos para escuchar. Herbert McCabe escribía de la obediencia:
... es ante todo una apertura de la mente como sucede en todo proceso de aprendizaje. La obediencia se hace perfecta cuando quien manda y quien obedece llegan a compartir una misma mente. La noción de "obediencia ciega" equivaldría, en nuestra tradición, a un aprendizaje ciego. Una comunidad totalmente obediente sería aquella en que nadie anhela hacer algo (McCabe, Herbert, God Matters, London, 1987.).


De esto se sigue que el primer lugar en donde practicamos la obediencia, en la tradición dominicana, es el capítulo conventual, donde podemos discutir con los demás. La función de la discusión en el capítulo es buscar la unidad de la mente y del corazón en la misma medida en que se busca el bien común. Discutimos, como buenos dominicos, pero no para ganar, sino con el deseo de aprender unos de otros. Lo que se busca no es la victoria de la mayoría sino, a ser posible, la unanimidad. Esta búsqueda de la unanimidad, aunque a veces sea inalcanzable, no pretende únicamente vivir en paz con los demás; es una forma de gobierno que nace de la convicción de que aquellos con los que no estamos de acuerdo tienen algo que decir, y que por lo mismo nosotros no podemos alcanzar la verdad solos. La verdad y la comunidad son inseparables. Como escribía Malachy O'Dwyer:
¿Por qué Domingo puso tanta confianza en sus compañeros? La respuesta es muy simple. El era un hombre de Dios, convencido de que la mano de Dios estaba sobre todo y sobre todos... Estaba convencido de que Dios le hablaba a través de otras voces y no sólo de la suya propia, por eso organizó su familia de tal manera que todos dentro de la familia pudieran ser oídos (O'Dwyer, Malachy, "Pursuing Comunión in Government: Role of the Community Chapter", Dominican Monastic Search, Vol. II, Fall/Winter, 1992, p. 41.).


Esto implica que el gobierno en nuestra tradición tome tiempo. La mayor parte de nosotros estamos ocupados y esto puede parecernos una pérdida de tiempo. ¿Por qué perder el tiempo discutiendo unos con otros cuando uno podría estar predicando o enseñando? Lo hacemos porque precisamente este compartir la vida y esta solidaridad vivida es la que nos hace predicadores. Podemos predicar de Cristo únicamente lo que hemos vivido, y el trabajo de buscar un sólo corazón y una sola mente nos entrena para poder hablar con conocimiento del Cristo en el que se halla toda la reconciliación.


La obediencia no es para nosotros huir de las responsabilidades, sino estructurar los diferentes modos en los que las compartimos. Con frecuencia el papel de un prior es difícil porque los hermanos piensan que, al elegirlo, él solo debe llevar la carga. Esto fomenta una pueril actitud hacia la autoridad. La obediencia exige que asumamos la responsabilidad que nos corresponde, de otra manera nunca podremos responder a los retos que encara la Orden. Como dije a los superiores de Europa en la reunión de Praga en 1993:
La responsabilidad es la habilidad para responder: ¿Seremos capaces? En mi experiencia como provincial pude observar el extraño caso de "la desaparición de la responsabilidad". Algo tan misterioso como una novela de Sherlock Holmes. El Capítulo provincial detecta un problema y comisiona al provincial para enfrentarlo y resolverlo. Es necesario tomar una decisión clara. El provincial pide al consejo de provincia que considere el asunto. El consejo forma una comisión que estudiará lo que debe hacer. La comisión estudia el asunto por dos o tres años definiendo exactamente el problema, y concluye que debe ser presentado al próximo Capítulo provincial, y así continúa el ciclo de la irresponsabilidad.

A veces, lo que paraliza a la Orden y nos impide atrevemos a hacer nuevas cosas es precisamente el temor de aceptar las responsabilidades y fracasar. Cada uno debe asumir la responsabilidad que le es propia, incluso si a veces es difícil y se corre el riesgo de equivocarse, de otra manera vamos a morirnos sin remedio.
Puede aceptarse que nuestro sistema de gobierno no es quizá el más eficiente. Un modelo más centralizado y autoritario nos permitiría responder más rápidamente a las crisis, tomando decisiones basadas en un amplio conocimiento de la Orden. Existe frecuentemente un impulso hacia la centralización de la autoridad, pero como decía Bede Jarret, O.P., hace años:

Para aquellos que viven bajo su sombra, la libertad de elegir su gobierno es algo tan bendito, que es necesario cuidarlo aun con el riesgo de la ineficiencia. Con todas sus limitaciones y debilidades inherentes, se compagina con la libertad de la razón humana y la fuerza de la humana voluntad mejor que la autocracia, aunque sea beneficiosa. La democracia podrá tener pobres resultados, pero forja hombres (Jarrett, Bede, OP, The Life of St. Dominic, London, 1924, p. 128.).

Es posible que a veces lleve a la ineficiencia pero forja predicadores. Nuestra forma de gobierno está profundamente ligada a nuestra vocación de predicadores, ya que sólo podremos hablar con autoridad de nuestra libertad en Cristo, si la vivimos entre nosotros. Nuestra tradición democrática y descentralizada nunca podrá ser una excusa para la inmovilidad o la irresponsabilidad. No debe ser una vía de escape para escondernos de los retos de nuestra misión.


Fray Timothy Radcliffe Ex-maestro de la Orden

Fragmento de la Carta«ENTREGADOS A LA MISIÓN


Les deseo que les guste

Con ternura.

Sor.CECILIA CODINA MASACHS O.P



jueves, 6 de mayo de 2010

«NOS NECESITAN»



Estimada Victoria Guache:

Hoy le dedico esta entrada por la labor en su blog «Nos necesitan» porque con su sencillez y humanidad me ha hecho llegar el amor que encierra su alma.
No hace falta que sea algo extraordinario para dedicar una entrada a alguien, tan sólo que ame lo que hace y en lo que hace ponga a Dios.

Yo también admiro su trabajo con esas criaturas de Dios, nuestros amigos domésticos, y por ello les voy a contar una anécdota de mi mamá.

Tenía una perrita ratonera, cruzada de vaya a saber de quién, muy pequeña, rubia y orejona. Les dejo su fotografía.

Un día mamá me dijo: «Nena, tengo una amiga que me guarda todos los secretos, yo le hablo y ella me escucha atentamente, nunca me dice nada , le cuento lo que me ha dicho tu tía, lo que pienso hacer este fin de semana, le enseño lo que he comprado, ella siempre se pone muy contenta , cuando me escucha está encantadora» Y ..¿Quién es, la conozco yo? y me dijo... ¡Mira, allí la
tienes!
¿La Linda, pero mamá, si es la perrita? Sí, pero ella me escucha, cuando me ve triste, me hace mimos y además nunca me lleva la contraria y eso se valora mucho en una amiga.
Y…ambas nos reímos y mucho.


Mamá siempre fue una mujer muy alegre, enamorada de la vida y llena de caridad para con todos. Cuando iba a su casa para comer, ya no tenia sitio, la casa estaba llena de vecinos ancianos que mamá cuidaba, dándoles de comer, cambiando sus pañales y regalando cariño y filial compañía mientras sus hijos estaban trabajando.

Con el tiempo mamá hizo un« Centro de Día» para los ancianos del barrio y al cabo de unos años fundó una Residencia «Residencia San Roque» para todos los vecinos del barrio, de forma que no encontraran a faltar su entorno familiar y las calles, edificios que siempre habían visto y poder seguir insertados en los cambios del barrio.



Aunque este pots de hoy no es lo que suelo hacer, no duden que ahí también está Dios.
Donde haya una chispa de amor por la vida, donde se acaricia a un animalito, cuando se respeta su vida y se curan sus heridas, les aseguro que Dios se manifiesta con generosidad a esa persona que dedica una parte de su vida a mantener lo que Dios nos ha dado, para cuidarnos, defendernos tanto la vida como nuestras pertenencias.

Deseo que esta nonada de mi madre, nos haga reflexionar que todo y todos servimos para algo, somos útiles y necesarios y agradezco a Victoria el amor que pone en ese servicio con nuestros amigos más fieles, que nos guardan los secretos, y nos demuestran su afecto.

Con ternura
Sor.Cecilia Codina Masachs O
.P
«NOS NECESITAN» iala300-victoria.blogspot.com

miércoles, 5 de mayo de 2010

EL ESCUDO EN LA ORDEN DE PREDICADORES





1. El sello, signo de validación, como antecedente del escudo
Anterior al escudo es el sello, empleado como signo de validación por los conventos y jerarquías de la Orden y que es utilizado desde los inicios, en el siglo XIII.

La presencia del crucifijo en el sello es privilegio exclusivo del Maestro General por disposición del Capítulo de Bolonia de 1240. Pero en general cada convento tenía su emblema. Durante el siglo XIV y principios del XV persiste la misma variedad en los sellos, adoptando cada monasterio el que mejor cuadraba con sus características. Estas representaciones eran signos de validación del documento respectivo y su empleo carece de valor heráldico propiamente dicho. Por eso, aún después de la aparición del stemma heráldico y de su generalización seguirán empleándose los sellos para garantizar la autenticidad de los documentos.
Con todo no puede negarse que históricamente existe afinidad y cierto parentesco entre ambos emblemas, hasta el punto que el segundo irá suplantando al primero, y una vez que se generalice quedará vinculada a él la función propia del sello. Así sucede en nuestros días, pues hoy en cualquier documento dominicano aparece como signo de validación uno de los emblemas heráldicos, el liliado o el mantelado.

2. El ejemplar más antiguo que se conoce del «stemma liliatum»
El ejemplar más antiguo de este escudo liliado, conocido actualmente, data de 1419-20 y figura en la peana de una imagen de Santo Domingo, hermosa imagen de alabastro, que se encuentra en el museo del Monasterio de las MM. Dominicas de Caleruega, y que anteriormente estaba en la puerta de entrada a dicho Monasterio.
Parece ser que esta imagen fue mandada hacer por Fr. Luis de Valladolid, provincial de España por esos años, que asistió al Concilio de Constanza, viajó por Francia, Italia... y conocía la tradición de la Orden en cuanto al emblema heráldico de más amplia difusión. Por tanto la estatua da fe de que, en aquel momento, el escudo liliado tenía las preferencias en el instituto religioso.

3. Elementos esenciales del «liliatum»
Los elementos del escudo pueden reducirse a tres: la cruz flordelisada sobre campo de plata (blanco) y sable (negro).
.
La cruz es el emblema por excelencia del cristiano y más del religioso. En alguna forma acompaña siempre a la figura de Santo Domingo y es también frecuente en los sellos de sus religiosos. La cruz es por tanto un elemento genérico de nuestro stemma, que es precisado por la adición del flordelisado, e incluso se añade otro elemento, el campo de plata (blanco) y sable (negro) representativo de los colores del hábito dominicano.

4. Vinculación de lirio y de la cruz flordelisada a la familia de Santo Domingo
Esta vinculación del lirio a la familia dominicana, derivándose de su Fundador, se robustece si recordamos que en las armas de la casa de Aza entraba también la cruz flordelisada: "una cruz roja con remates de flor de lis..." No es de extrañar, por tanto, que la flor de lis aparezca frecuentemente vinculada a nuestra Orden desde los orígenes.
Pero la cruz flordelisada podría resultar un elemento demasiado genérico: la emplean en un solo color los monjes del Cister y también los caballeros de Calatrava y de Alcántara. No es por tanto un emblema exclusivo de los Predicadores. Pero sí resultará distintivo si le añadimos la última diferencia: su carácter bicolor en blanco y negro.
El escudo mantelado, mantelatum o cappatum, nunca ha sido probado que fuese anterior y era demasiado simple, por lo que en tiempos posteriores se han añadido, a este escudo, otros dos emblemas vinculados tradicionalmente a la persona de Santo Domingo, la estrella y el cachorro con la tea encendida.

Si quisiéramos establecer comparación entre ambos escudos, el liliado y el mantelado, conviene tener presente que están concebidos en un plan del todo distinto. El único elemento común que hay entre ellos, el campo de plata (blanco) y sable (negro), en el liliado adopta forma perfectamente combinada con los dos nuevos factores, la cruz y las lises, ambos vinculados a la tradición de la Orden.
En algún momento, a fines del siglo XVIII, se han combinado ambos escudos o se han fundido en uno, pero el resultado es una representación barroca y recargada.
_________
Tomado de "El origen y desenvolvimiento del «stemma liliatum» en las provincias dominicanas de España e Hispanoamérica", por Vicente Beltrán de Heredia, Archivum Fretrum Praedicatorum, XXXV, 1965, pp 67-84



NOTA.-
DURANTE EL TRANSCURSO DEL DÍA, QUIZÁS PODREMOS TENER NOTICIAS SOBRE LA PROCEDENCIA DE DICHA INFORMACIÓN, REFERENTE AL ATAQUE DE LAS IGLESIAS EN LA INDIA, QUE AYER ME PROPORCIONÓ LAS MM CARMELITAS DESCALZAS DE GODALLETA(VALENCIA)
.

Con ternura
Sor Cecilia Codina Masachs O.P

martes, 4 de mayo de 2010

NOS PIDEN ORACIONES:(LOS INDUES) Y NO BUDISTAS, CORREGIDO.-EXTREMISTAS QUEMARON 20 IGLESIAS EN LA INDIA




PEDIDO DE ORACIÓN! PARA NUESTROS MISIONEROS Y HERMANOS Y HERMANAS EN LA INDIA...

Recibí este mensaje en francés y lo traduzco para ustedes: Por favor recen por las iglesias cristianas en la India, los indues Extemistas quemaron 20 iglesias anoche. Esta noche planifican destruir 200 iglesias en la provincia de Olisabang. Planifican matar a 200 misioneros en las próximas 24hs. En este momento todos los cristianos se están escondiendo en los pueblos. Por favor recen por ellos y envien este mensaje a todos los cristianos que conozca. Por favor, pídanle a Dios de dispensar a los hermanos y hermanas de la India. Cuando reciban este mensaje, por favor envien este pedido de oracion urgente. Por favor recen por ellos y pongan este pedido delante de nuestro todopoderoso y victorioso Señor. Gracias por su colaboracion.
Por favor recen para que nuestros hermanos y hermanas sean salvados.
Hermano Germain Lasoucière (Quebec)


Requête de prières ! Urgent pour nos missionnaires et nos frères et s½urs aux Indes...
j'ai reçu ce message en anglais et je l'ai traduit pour vous le voici : S.V.P. priez pour les églises chrétiennes en Inde, les hindouistes Extrémistes en Inde ont brûlés 20 églises hier soir. Ce soir ils planifient de détruire 200 églises dans la province de Olisabang. Ils planifient de tuer 200 missionnaires dans les prochaines 24 heures. Présentement tous les chrétiens se cachent dans les villages. S.V.P. priez pour eux et envoyer ce message à tous les chrétiens que vous connaissez. S.V.P. demandez à Dieu de faire grâce aux frères et s½urs en Inde. Quand vous allez recevoir ce message S.V.P. envoyez cette requête de prière urgente. S.V.P. priez pour eux et soumettez cette requête devant notre tout puissant et victorieux Seigneur. Merci de votre collaboration !
SVP. Priez que nos frères et s½urs soient épargnés.

Frère Germain Lacourcière (Québec
)


Este correo lo cabo de recibir y me apresuro a darlo a conocer, estoy francamente sobrecogida, pero confío el la Providencia. Con nuestra persecución, más nos afianzamos en Cristo y más fuertes seremos. Jesús nos dijo:«Yo he vencido al mundo», que nosotros podamos vivir ..«Al mundo lo hemos vencido con el amor de Cristo crucificado, no tenemos otra arma . » Sigamos siempre unidos en la oración.


Con ternura

Sor.Cecilia Codina Masachs O.P

lunes, 3 de mayo de 2010

EL CARISMA DE LA ORDEN DE PREDICADORES



Como hace ya algún tiempo me habían pedido que les hablase del carisma de la Orden de predicadores, voy a darles unas pincelas a grandes rasgos del carisma de nuestra Orden.
Deseo que les agrade compartir comigo lo que con estusiasmo vivo.


Santo Domingo y sus símbolos

Normalmente se representa a los santos con símbolos que son indicativos de sus principales características. Así, por ejemplo, se representa a San Pedro con "las llaves", simbolizando el poder que le concedió el Señor. San Vicente Ferrer es representado por "alas", porque está considerado como el "ángel del Apocalipsis", y así sucesivamente. Santo Domingo de Guzmán está representado frecuentemente con un báculo en su mano derecha, de la que cuelga un guión con el emblema de la Orden de Predicadores junto con el rosario, y un perro con una antorcha encendida. Frecuentemente se añaden una lila blanca en su mano izquierda y una estrella en su frente. Todo ello se refiere a aspectos o sucesos de la vida de Santo Domingo. Veamos su significado.

Santo Domingo de Guzmán está representado frecuentemente con un báculo en su mano derecha, de la que cuelga un guión con el emblema de la Orden de Predicadores junto con el rosario, y un perro con una antorcha encendida. Frecuentemente se añaden una lila blanca en su mano izquierda y una estrella en su frente. Todo ello se refiere a aspectos o sucesos de la vida de Santo Domingo. Veamos su significado.

El Perro
La Leyenda (primera biografía de Santo Domingo) narra una visión que su madre, la Beata Juana de Aza, tuvo antes de que Santo Domingo naciera. Soñó que un perrito salía de su vientre con una antorcha encendida en su boca. Incapaz de comprender el significado de su sueño, decidió buscar la intercesión de Santo Domingo de Silos, fundador de un famoso monasterio Benedictino de las cercanías. Hizo una peregrinación al monasterio para pedir al Santo que le explicara el sueño. Allí comprendió que su hijo iba a encender el fuego de Jesucristo en el mundo por medio de la predicación. En agradecimiento, puso a su hijo por nombre Domingo, como el santo de Silos. Es un nombre muy apropiado, por cuanto Domingo viene del Latín Dominicus, que significa "del Señor". De Dominicus (Domingo) viene Dominicanus (Dominico, que es el nombre de la Orden de Santo Domingo). No obstante, utilizando un juego de palabras, se dice que Dominicanus es un compuesto de Dominus (Señor) y canis (perro), significando "el perro del Señor" o el vigilante de la viña del Señor)

En su carta Domingo del 4 de Febrero de 1221 a todos los obispos de la Iglesia recomendando la Orden de Santo, el Papa Honorio III dijo que Domingo y sus seguidores habían sido "nombrados para la evangelización del mundo entero". Y en otra carta, esta vez dirigida a Domingo (18 de Enero de 1221), el Papa les llamaba pugiles fidei (caballeros de la fe, defendiéndola contra todo el que se oponga a ella). Esto es lo que Domingo hizo durante toda su vida, defender la fe con el ejemplo de su vida y con su predicación incesante contra los herejes del Languedoc en el sur de Francia, y con su deseo de ser misionero entre los no-cristianos.

La Estrella
Se nos dice en la misma Leyenda que durante el bautismo de Domingo apareció una estrella sobre su frente. Por medio de su vida y predicación, Domingo fue como un faro guiando almas hacia Cristo. Desde sus años de estudiante en Palencia, España, donde vendió sus valiosos libros para conseguir dinero para ayudar a los pobres que estaban sufriendo por una gran sequía, y donde llegó a ofrecerse él mismo a ser vendido como esclavo para redimir a cristianos cautivos por los Moros, a aquella noche, en un viaje a Dinamarca, que pasó en conversación con el hospedero hereje, atrayéndole por fin otra vez a la fe verdadera, a su etapa en el Languedoc, donde pasó los mejores años de su vida, hasta su enseñanza y predicación, hasta la fundación de su Orden, Santo Domingo fue siempre una estrella brillante que atrajo almas perdidas a Cristo.

La Lila Blanca
En mis lecturas he encontrado una bellísima descripción de la lila que me gustaría compartir con vosotros:

La pureza es comparada con la lila blanca de los campos. ¡Cuántas veces han descansado tus ojos en su blanco cáliz, deleitándote con su dulce aroma! Hay tres cosas que distinguen a esta preciosa flor de las demás. La lila se yergue como una princesa; su limpia corola celosamente tiende a abrirse solo a los ojos del sol brillante y las estrellas, luchando por distanciarse de la sórdida tierra para elevar toda su fragancia a los cielos. La lila es extremadamente sensible. Una mota de polvo es suficiente para ensuciar su blancura, y esto es precisamente lo que la convierte en inimaginablemente bella. La lila expide un aroma tan delicado y encantador que perfuma todo lo que está a su alrededor. ¡Así es el perfume de un alma pura!

Bellísimo, ¿verdad? Sin embargo lamento tener que decir que no puedo indicar la fuente de esta cita.

El amor por la pureza de Domingo fue tan perfecto que en su lecho de muerte, al hacer una

Confesión pública en frente de sus hermanos, pudo decir: "Gracias a Dios, cuya misericordia me ha conservado en perfecta virginidad hasta este día; si deseáis guardar la castidad, evitad todas las conversaciones peligrosas y vigilad vuestros corazones". Y entonces, sintiendo remordimiento, dijo a Fray Ventura, Prior de Bolonia: "Padre, temo que he pecado hablando de esta gracia delante de los hermanos". La pureza de su alma y el deseo de que sus hijos le imitasen le llevaron a hacer esa revelación.

La Cruz, el Estandarte, el Rosario
La Cruz de dos brazos (llamada "patriarcal") es un símbolo de los fundadores de grandes familias religiosas ("patriarcas") o de importantes comunidades cristianas que han dado origen a otras muchas. Se usa para Santo Domingo porque él fue el primero en sacar al monje del monasterio a la ciudad, convirtiéndole en apóstol: un religioso sin dejar de ser un monje. Otras órdenes fueron fundadas inmediatamente después de los Dominicos o casi simultáneamente, como los Franciscanos, y todos siguieron la misma pauta. Fue mucho después, en el siglo XVI, cuando aparecieron las Congregaciones dedicadas al trabajo apostólico, pero sin observancias monásticas.

El Estandarte con el emblema Dominicano es el "escudo de armas" de Santo Domingo. Blanco y negro: pureza y penitencia, muerte y resurrección, combinando el ideal Dominicano de mortificación y alegría, renuncia al mundo y posesión de Cristo.

En cuanto al Rosario, la explicación es obvia. Santo Domingo fue el fundador del Rosario, un regalo de María para ayudarle en su trabajo para la conversión del mundo.

Otros Dos Símbolos: Un Libro y una Iglesia
En algunas representaciones, Santo Domingo sostiene un libro en su mano derecha. El libro representa la Biblia, que era la fuente de la predicación y espiritualidad de Domingo. Era conocido como el Maestro Domingo por el grado académico que obtuvo en la universidad de Palencia, España. Sus contemporáneos nos dicen que en sus viajes por Europa siempre llevaba consigo el Evangelio de San Mateo y las Cartas de San Pablo. Esto hace referencia a la visión que tuvo en una de sus noches de vigilia. Mientras Domingo oraba, los Santos Pedro y Pablo se le aparecieron. San Pedro llevaba consigo el Evangelio, y Pablo sus Cartas, con este mensaje: "Ve y predica, porque has sido llamado para este ministerio". Esta visión le reafirmó en su vocación de continuar siendo un "Predicador Itinerante", no solo en el sur de Francia sino también en todo el mundo por medio de su Orden, la "Orden de Predicadores".

A veces, sobre el libro hay una iglesia. Esta iglesia representa la Basílica Laterana, la "Madre Iglesia" universal.

Santo Domingo tuvo que enfrentarse con muchos obstáculos legales para que el Papa aprobara su nueva Orden. De acuerdo con la leyenda, el Papa Inocencio III, Santo Domingo y San Francisco tuvieron un sueño. Cada uno de ellos vio que la Basílica Laterana estaba comenzando a derrumbarse, y a dos frailes, uno en hábito blanco y el otro en un hábito marrón, colocándose ellos mismos como columnas para evitar el colapso total. Domingo se reconoció a sí mismo como el fraile del hábito blanco, pero no sabía quién era el otro fraile. De igual modo, Francisco de Asís se reconoció a sí mismo como el fraile del hábito marrón, pero desconocía quién era el del hábito blanco. Para Inocencio III el sueño era un rompecabezas y un misterio. El día siguiente, cuando Domingo iba a ver al Papa sobre la aprobación de su Orden, se encontró a un fraile joven vestido con un hábito marrón. Mirándose mutuamente, cada uno reconoció al otro como el compañero que ayudaba a soportar la Basílica Laterana, y se abrazaron en medio de la calle. Después fueron juntos a ver al Papa, y éste comprendió inmediatamente el significado de su sueño: "Las Órdenes de estos dos gran hombres serán como columnas que salvarán a la Iglesia de su destrucción".

Fr. Maximiliano Rebollo OP


Con ternura

Sor.Cecilia Codina Masachs O.P

domingo, 2 de mayo de 2010

EN ACCIÓN DE GRACIAS POR NUESTRAS MADRES



Hoy dos de mayo, celebramos en la Virgen María a «Todas las Madres del Mundo», y para ello deseo hacerles mención de una mujer que perdió de muy niña la maternidad de su madre natural y en una bella oración , pidio a María fuese desde entonces «Su Madre».

La mujer más bella del cielo y de la tierra, la Virgen María, de la cual santa Teresita de Lisieux amaba entrañablemente y así se expresaba:


« ¡Oh cuanto amo a la Virgen María!, si hubiera sido sacerdote ¡con cuanto encomio habría yo hablado de ella! nos la presentan inaccesible; mejor sería presentárnosla imitable, ¡Tiene más de Madre que de Reina! se ha dicho que su brillo eclipsa el de todos los santos, así como el sol, al aparecer la aurora, se ahuyentan las estrellas. ¡Dios mío! cuan extraño es esto! ¡Una madre que ofusca la gloria de sus hijos!, yo pienso todo lo contrario, creo que aumentará, pero en mucho, el esplendor de los elegidos . Y sin salir del claustro Teresita fue misionera en el corazón de su amada Iglesia, andando por los caminos del amor sin límites .


Y así son muestras madres, ven a sus hijos como el teroso más bello de la tierra. Para ellas es este Post. Gracias por ser nuestras Madres y ayudarnos a crecer no sólo en cuerpo, inteligencia ,sino lo más importante, «Gracias Madre porque me enseñarte tu fe»





Con ternura.


Sor Cecilia Codina Masachs O.P

sábado, 1 de mayo de 2010

CON SAN JOSÉ INICIAMOS EL MES DE MARÍA


Hoy primero de mayo concidiendo con el mes de las flores como vulgarmente nuestro pueblo expresa, se inicia el «Mes de María», donde recordando su virginal maternidad y participación en la salvación de la humanidad, le cantamos hermosas canciones aludiendo su excelsa belleza y santidad.

y como no podemos desligar a José de María, hoy también celebramos a San José Obrero, les dejo con el comentario.


La protección y ejemplo de San José.-


Existen razones para que los hombres de todas las condiciones y de todos los países se confíen al bienaventurado José. Los padres de familia encuentran en él la más bella personificación del cuidado y la solicitud paternal; los esposos, un perfecto ejemplo de amor, según la fidelidad conyugal, las vírgenes ven en él un modelo y al mismo tiempo a un protector de la integridad virginal. Que los ricos comprendan por sus lecciones, cuáles son los bienes que hay que desear y adquirir y los obreros y las personas que viven en condiciones difíciles, tienen como un derecho especial a recurrir a José y a proponerse imitarlo.

José, de ascendencia Real, unido en matrimonio a la más grande y a la más santa de las mujeres, visto como el padre del Hijo de Dios, pasa, sin embargo, su vida trabajando como artesano para asegurar el sustento de su familia. Es cierto, entonces, que la verdadera condición de los humildes no tiene nada de abyecto, y no sólo el trabajo del obrero no es deshonroso sino que puede ser grande y noble si la virtud se une a su realización. José, contento de lo poco que poseía, soporta las dificultades inherentes a esta mediocridad de la fortuna con la grandeza de su alma, en la imitación de su Hijo, que después de haber aceptado la forma de esclavo, Él, el Señor de todas las cosas, se somete voluntariamente a la indigencia y a la carencia de todo.


Quamqum Pluries 1889 de el Papa León XIII


Oración a San José.-


¡Oh bienaventurado San José!, tú te trabajaste para el sustento de la familia de Dios, ayuda a cuantos teniendo que dar de sustento a sus familias no encuentran trabajo o su salario es indigno. Da fortaleza a cuantos no ven un futuro con esperanzas y a cuantos tienen el poder de mejorar la situaciónes laborales sean justos en darlas con generosidad.

A ti Dios omnipotente que vives y reinas por los siglos de los siglos .

Amén.


Con ternura

Sor.Cecilia Codina Masachs O.P

viernes, 30 de abril de 2010

EL GRADO DEL CONOCIMIENTO DE DIOS




La actitud que tenemos hacia nuestro prójimo, la manera de verlo, de entenderlo, de disculparlo, de acogerlo en nuestro interior, es como un termómetro de mercurio expuesto al sol.

El amor como le tratamos nos indicará el grado de conocimiento que tenemos de Dios y de nosotros mismos, ambos conocimientos crecen al mismo tiempo.

Todo el mundo tiene un valor precioso delante de Dios, es Único, irrepetible, genuino y posee por ser creatura de Dios una gran dignidad.
El problema surge, cuando nuestros ojos empiezan a separa en listas unos hermanos de los otros, creando distancias tan grandes que no dejamos que Dios venga a unirlos.

Es el caso de los pobres, que se ven buenos y los pobres que no se ven tan buenos; a unos nos acercamos con más caridad y amabilidad que al otro grupo que nos contesta de malos modos, que se ríe de nosotros y hasta les tenemos miedo y nos marchamos corriendo huyendo de ellos como si fuesen unos criminales.

El buen cristiano, el que tiene los mismos sentimientos de Cristo, no huye ante un Cristo disfrazado de “personas no gratas” , con prudencia… va acercándose con amor al peligro de su semejante y le ofrece lo mejor de su ser: una sonrisa, un apretón de manos, una caricia, una mirada de ternura.


El verdadero creyente procura apartarse de la tentación de decir: « Esto no va conmigo, me puede herir, incluso matar»; y dejamos que el miedo vaya paralizando un corazón que está hecho sólo para amar.

El que ama se involucra tanto hasta que da su tiempo y su la vida.
El termómetro del grado de amor que tenemos, viene siempre disfrazado de manera poco atrayente. Todos somos hijos de Dios, no unos más que otros.

Díganme: ¿Cuántos sabemos que han mal pensado de un emigrante de color si en su casa falta alguna cosa o en casa de uno de sus amigos?
O, bien ¿Cuántos pasan de largo porque le ven tambalearse a un hombre mal vestido por la calle y piensan… ¡ese pobre desgraciado va borracho o está drogado! o… ¿Cuántos huyen ante una pelea domestica? Y podríamos ir añadiendo escenas cotidianas de la vida.

No huyamos, que Cristo viene disfrazado y no lo sabremos amar .
Con ternura.
Sor.Cecilia Codina Masachs O.P

jueves, 29 de abril de 2010

SANTA CATALINA«UNA MUJER MÍSTICA PARA NUESTROS DÍAS»



Nuestro Real Monasterio de Santa Catalina de Paterna-Valencia, hoy celebra la Solemnidad de tener por titular a tan insignie santa.
Esta tarde tendremos unas solemnes Vísperas con nuestro Arzobispo Mons. Carlos Osoro , tras las cuales podremos tener un encuentro con él y compartir nuestas esperanzas.

Les presento a nuestra Santa Catalina de Siena, como Madre de la Orden.-

Se ha hablado y se hablará de Santa Catalina de Siena porque está envuelta por el misterio de la propia santidad de Dios.

Hoy, la Iglesia celebra su vida, su generosidad y entrega al servicio de Dios en los hombres y a la Iglesia por su lucha incansable para que ésta fuese fiel a la verdadera doctrina, y convenciendo al Papa Gregorio XI a abandonar Aviñón en I376 y regresar a la sede de Roma.


Pero este no fue el único hecho relevante en su vida, toda su vida realmente es relevante. Desde su infancia se consagró a Dios en virginidad. A los 16 años y superada la oposición familiar, ingresa en las Hermanas de la Penitencia de Santo Domingo, dedicada ala oración, austeridad, penitencia y ayunos. A los 23 años, recibe en visión a la misión que Dios la ilumina para llevar a termino una vida intensamente apostólica; es una pacificadora entre las tierras toscanas, y busca la paz para todos los hombres intercediendo para que se consiga tal fin.


El 1 de abril de 1375, recibió los estigmas de la pasión del Señor, no en sangre sino en luz. Su misión fue muy eficaz en la reforma de la Iglesia y de la Orden de Predicadores, apoyada por su director espiritual Raimundo de Capua, el cual el mismo año en que murió Sta.Catalina, él fue elegido Maestro de la Orden de predicadores para realizar la reforma de la Orden y llevarla su antiguo esplendor.


Santa Catalina, nos ha dejado un importante epistolario, y otros escritos doctrinales y oraciones.Pio II la canonizó y Pablo VI, junto a Santa Teresa de Ávila, las nombró doctoras de la Iglesia en I970.
Pero Santa Catalina hoy, nos quiere hablar con su vida, no de ella sino de la santidad, de sus caminos, unos ocultos, otros de resonancia extraordinaria.


Los progresos sorprendentes en psicológica religiosa, ha obligado a los teólogos a estudiar con otros parámetros la psicología de los santos.
Iluminados por el Espíritu Santo, van descubriendo nuevos senderos y principios rectores de la teología mística, que es para la Iglesia una fuente de grandes verdades, de tesoros doctrinales que hacen quebrar las estructuras rígidas de tiempos pasados. Hoy, podemos entender mejor, cómo eran nuestros hombres y mujeres en siglos lejanos, en que por su forma radical de vivir el Evangelio, les valió para que la Iglesia los reconociera como santos.


Tras la relectura de las cartas de Sta.Catalina, nos hallamos ante una mujer cuyo poder de liderazgo es notable, su personalidad es arrolladora, toda ella está envuelta de fortaleza; así podemos descubrir en ella una voluntad que se mueve a amar con intensidad constante y con la misma constancia, insta a todos cuanto conoce y hace por conocer a que se entreguen a seguir a Cristo, a la Iglesia y al Papa.


Sus cartas son el eco de su alma, en ellas expone lo que ha aprendido bebiendo en la preciosa Sangre de Cristo, su «Dulce Jesús». Catalina no pierde el tiempo y sus palabras fogosas se escriben en el papel para ser como dardos que apuntan al corazón de sus destinatarios; no importa de quién se trate, su correspondencia tiene el talante de universilaridad, como de universal es la Iglesia católica. Así se explica que su celo por las almas la haga ser tan ávida de enderezar toda conducta torcida o negligente.


En sus cartas se respira una misma idea: parten de una exhortación doctrinal y teológica para cada uno de sus destinatarios, intentando trabajar aquella virtud que falta o moderar el orgullo u otra imperfección.
Catalina se expresa tal como el Espíritu santo la enseña, teniendo en cuenta su personalidad, que es quien realmente va a traducir ese conocimiento de Dios. Su doctrina está influenciada por la teología y espiritualidad de su tiempo al igual que por su cultura; no obstante a pesar de los siglos transcurridos, todavía hoy, es fuente doctrinal perenne.


¿Cómo entender hoy a Sta.Catalina? Sólo es posible entenderla desde el evangelio, allí hallaremos a Catalina desnuda para vestirse sólo de Dios. Vista así, desnuda ella y nosotros, hallaremos camino de la Verdad, pues no habrá estorbos que nos aparten de beber en la sangre de Cristo.
De una de sus cartas (334ª) es este corto texto pero sustancioso, que nos muestra su talante genuino.


«Quiero pues Rdo. Padre, que permanezcáis firme, constante y perseverante en toda virtud. Estas fortalecen al alma quitándole la debilidad de los pecados que hacen endeble y la someten a su esclavitud»


Sí, Santa Catalina fue una mujer de coraje, que ha dejado a la Iglesia y a nuestra Orden de Predicadores, un tesoro incalculable de belleza de Cristo. Nos ha hecho depositarios de la sangre de Cristo y todos nosotros somos «Vasos» para contenerla y darla a beber gratuitamente como lo hizo Sta. Catalina toda su vida, que la dio envuelta y penetrada por la caridad del mismo Cristo, la fe de los que creen que son amados y la esperanza de cuantos ya viven, una semejanza en la tierra de lo que es el Cielo
.

Dios quiera que en estos tiempos también difíciles de la Iglesia , emergen nuevas «Catalinas» que ayuden a ver con claridad qué camino conduce a Cristo y nada más.

Con ternura.

Sor.Cecilia Codina Masachs O.P

miércoles, 28 de abril de 2010

LA LIBERTAD DE LOS HIJOS DE DIOS



Hay que dice: «Yo soy libre, hago de mí lo que quiero y no tengo que dar explicaciones de lo que hago»

Desgraciadamente , el hombre siempre se justifica y se excusa en mil razones porque le es demasiado duro comprender y aceptar que es limitado y que no se pertenece.


La justificación es una actitud a mi entender de una persona servil, no es propio del que ama. Se justifica porque realmente ignora qué significa «Ser libre» . Por consiguiente, quererse justificar es más propio de un eclavo que no comprende ...quién es Dios y la libertad que Dios le da porque le ama hasta el extremo.


En contraposición del cristiano,nos hallamos que es un ser indefenso, quizás mejor expresado:«Es un ser completamente sin defensa. Se halla bajo los golpes de todos y de cada uno de sus hermanos. Es esclavo de todos y como «El rechazo de todo el mundo» (Iª Cor 4,13) y nos damos cuenta al mismo tiempo que él, y sólo él, «ES LIBRE», en el sentido más profundo y dilatado de la palabra.


El Cristiano, sólo es esclavo del amor, pero en el sentido de que no es capaz ni desea salir de verse atrapado, seducido en el amor de Cristo.


Por eso quienes nos hemos emanorado con un amor de locura de Cristo, nos vemos incapaces de desear perder esa escalvitud que nos da el amor para ser libres.


Con ternura

Sor.Cecilia Codina Masachs O.P

martes, 27 de abril de 2010

¿QUÉ ES SER MONJA, MONJE?





La monja, el monje, deja el mundo exterior para reencontrarse en su mundo interior con Dios.

Dios penetra en su corazón y lo llena todo de su amor, pero Dios nunca excluye al monje, a la monja que ame al hombre que dejó en el mundo exterior, si así lo hiciese, no estaría a mando a Dios si no que se amaría a sí misma.

Dios entra en el corazón de la monja para hablarle de él y de su creación y si Dios ama todo lo que ha creado y no aborrece nada de su creación ¿cómo algunos han entendido que la monja, el monje ha huido del mundo por haber sido una fracasada en el amor?

Nada más lejos, de la realidad y de la verdad, la monja nunca huye de los hombres ni del mundo, al contrario los lleva en su corazón para hablarle a Dios del sufrimiento de sus criaturas,

La monja dentro de la clausura de su corazón, tiene metida a toda la humanidad y por ella ora muchas horas al día, de distintas maneras, pero nunca deja de orar.

La monja que ama a Dios y ama lo que Dios ama, tiene el corazón purificado y en esa purificación puede mirar cara a cara al mundo sin miedo a ser tentada a lo que no es de Dios.

Quien se enamora de Dios, lleva en su corazón a todos los hombres y por ellos da su vida, escondida en la clausura de su corazón y en su celda interior.

Aunque use un medio tan sofisticado como Internet, no deja nuca de estar enamorada de Cristo y anunciarlo sin tenor a que le digan ¿dónde está la clausura?, su clausura no sólo son paredes de ladrillos o muros altos de separación del mundo; su clausura está en el silencio enamorado de su corazón a un Dios que le dice: « ¡Ven amada mía, qué hermosa eres !»

Con ternura.
Sor.Cecilia Codina Masachs O.P

lunes, 26 de abril de 2010

RÛAH VIENE


Mientras un silencio tranquilo todo lo envuelve, Dios lo llena y su Palabra se detiene sin prisa…, sin tiempo, sin espacio, dando lugar a una absoluta atemporalidad en todas las dimensiones del hombre conocidas. Dios viene «Rûah», ya llegó como brisa suave, serena… refrigerante y descansa el los corazones que esperan su lubricante espiritual para decirles susurrante en sus almas turbadas por las olas de sus desesperanzas…«ven amada mía…ven,y pondré en ti mi trono.

Te esposaré a mí para siempre, te esposaré a mí en justicia y derecho, en gracia y en misericordia, te esposaré a mí en fidelidad. (Conf. Os 2,21-22).

Dios desde siempre ha hecho alianza con su pueblo, alianzas de amor desbordante en todos los tiempos, desde el AT, hasta llegar al a Palabra encarnada, Jesucristo.
Sí, nuestro Dios nos da Palabra encarnada en hombre, siendo ella su promesa de vida eterna y nuestra eclosión de júbilo por vivir en él en la Trinidad.


Pero aún el hombre que no sabe caminar por no tener madurez y no sabe volar porque no aprendió antes a caminar, se da cuenta que sin su gracia nada es y nada puede, pero eso no es motivo para la desesperanza, al contrario, nos debería ser un reto que anestesiara toda actitud de derrota y nos dispusiéramos a gatear con humildad y dejarse enseñar cómo y de qué manera una criatura puede ser tan amada para que todo un Dios quiera morir de amor colgado en una cruz y maltratado por amar a su esposa.

No desesperéis amigas mías, esposas en la iglesia que Cristo no os ha abandonado, sólo ocurre que se ha entretenido enamorando a otras que estaban lejos de su amor. No perdáis la fe, ¡Creedme! Él os ama y no pasáis por él desapercibidas como hacen los hombres que viven sólo para sí.

¡No estéis tristes, desoladas porque no sabéis hablarle como antaño y tampoco tenéis cercana la maternidad de su Madre Santísima!..¡No! quitaros el luto del alma, que él viene a cortejaros, a deciros cuanto os ama, ¿No lo notáis? , huele a rocío, viene del monte, su aliento es oloroso a flores de sencilla fragancia, no ofende su perfume, es suave, es «Rûah».

¡Amigas de mi ternura! Quedaros a mi lado, aguardando su venida, él llegará en el silencio de la noche, silencio callado y esperanzado de algo que os pertenecía y habéis extraviado.

No tengáis el alma estrangulada, sino al contrario, bien dilatada que todo él pueda entrar y quedarse en vuestra casa.
¡Ya está aquí!, ¿no lo notáis?


Con ternura
Sor.Cecilia Codina Masachs O.P

domingo, 25 de abril de 2010

EL TESTIMONIO SUSCITA VOCACIONES


El testimonio suscita vocaciones
Por monseñor Demetrio Fernández, obispo de Córdoba.
TARAZONA, sábado, 24 de abril de 2010 (ZENIT.org).-
Publicamos la carta que ha escrito monseñor Demetrio Fernández, obispo de Córdoba, con motivo de la Jornada Mundial de oración por las vocaciones, que se celebra coincidiendo con el cuarto domingo de Pascua, domingo del Buen Pastor, 25 de abril.


La Jornada Mundial de oración por las vocaciones se celebra coincidiendo con el IV domingo de Pascua, domingo del buen Pastor. En este Año Sacerdotal, también esta Jornada es una ocasión propicia para apreciar la misión del sacerdote en el servicio de la Iglesia, y más concretamente en el fomento de las vocaciones de especial consagración.

Entendemos por vocaciones de especial consagración todas aquellas que incluyen la entrega de toda la vida en la virginidad y el celibato por el Reino de los cielos (Mt 19,12). Y esta especial consagración es fruto de un don especial del Señor para aquellos a quienes él llama a seguirle incluso corporalmente. Desde el comienzo de la vida de la Iglesia, aparece este estilo de vida, en el que el hombre o la mujer no se casan, no constituyen una familia según la carne, sino que se consagran a Dios para una mayor fecundidad en el seno de la Iglesia, de la familia de los hijos de Dios.

Este estilo de vida tiene su origen en el propio Jesús y en su madre bendita, María. Jesús no se casó. María fue siempre virgen. José es el padre virginal de Jesús. El apóstol Pablo vivió así y lo recomienda a sus fieles.



"Mi deseo sería que todos los hombres fueran como yo; mas cada cual tiene de Dios su gracia particular: unos de una manera, otros de otra" (1Co 7,7). Enseguida proliferaron hombres y mujeres que quería vivir como vivió Jesús. Podemos decir que la virginidad es típicamente cristiana, porque toma de Jesús su inspiración y su ejemplo. Y porque no existe como tal en ninguna otra religión, fuera del cristianismo. La virginidad, por tanto, es un perfume de marca cristiana, que el mundo no entiende.

Este tipo de vocaciones hacen un bien inmenso a la Iglesia y a la sociedad. A la Iglesia, porque son como la tipificación de la Iglesia virgen fecunda y recuerdan a todos los fieles los valores definitivos del Reino.


Y a la sociedad, porque todas estas vocaciones sirven a la sociedad con una entrega y una gratuidad, que a veces sólo se valoran cuando nos faltan. Pero están ahí. En los lugares más pobres con los pobres. En las parroquias, llegando hasta el último rincón de cada hogar. En tantas obras asistenciales con ancianos, enfermos de Sida, hospitales, cárceles, etc. En todo el campo de la educación, haciendo de sus colegios una plataforma de evangelización. En la vida contemplativa, recordando a todos que el único valor absoluto es Dios y que Dios merece ser buscado con todas nuestras fuerzas.

Necesitamos, hoy como ayer, vocaciones de especial consagración. Sacerdotes, consagrados hombres y mujeres en las distintas formas de vida consagrada. Esta Jornada mundial es una ocasión para agradecer a Dios estos dones, sostener a los que han sido llamados y para pedir a Dios que siga enviándonos sacerdotes y consagrados en los distintos carismas que enriquecen la vida de la Iglesia.


Necesitamos hombres y mujeres que estén dispuestos a dar la vida por Jesucristo y por los demás. Y no como un voluntariado a tiempo parcial, sino la vida entera en totalidad. A nuestros contemporáneos, especialmente a los jóvenes, les cuesta asumir un compromiso para toda la vida. Sucede en el matrimonio y sucede en estas vocaciones de especial consagración. Por eso, hemos de apoyarlas como un bien común del que todos salimos beneficiados.

El cauce principal por el que se suscitan y se sostienen estas vocaciones es el testimonio. La Jornada mundial de oración por las vocaciones es también una llamada a vivir fielmente la vocación recibida. Las personas consagradas y los sacerdotes suscitarán en la Iglesia quienes quieran ser como ellos, cuando ven un testimonio creíble de esa vocación a la que se sienten llamados .


Con ternura doy testimonio de mi felicidad como Monja Dominica de LA ÓRDEN DE PREDICADORES


Sor.Cecilia Codina Masachs O.P