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jueves, 3 de junio de 2010

EL HURTO



En cierta ocasión me encapriché de un vaso muy bonito de la bodega donde iba a comprar el vino y ni corta ni perezosa lo robe.
Contaba yo 9 años, nunca había tenido tentación de poseer algo de los demás, pero siempre hay alguna primera vez.

Cuando llegué a casa, para que no sospecharan ni pecado, lo embadurné de barro y dar el pego de que lo había encontrado en la calle.
Pero mi madre, que muy madre era y me conocía bastante, sospechó que lo había robado de la bodega Casa Angelina y tras obtener mi confesión con facilidad, pues era una niña que no solía mentir, me lo hizo devolver.

Yo sentía una vergüenza inmensa, no obstante tenía la valentía muy en mi ser, creo que Dios ya me la puso al nacer, no se…, como les digo, con esa valentía yo quería devolver a la Sra. Angelina el vaso robado, pero mamá quería acompañarme en ese trance y yo prefería enfrentarme sola con el gesto tan deshonesto que había hecho con aquella buena familia que siempre me daban caramelos de anís, placer que aún conservo, pues siempre me han gustado.

Al final ganó mamá y fuimos juntas a la bodega. Pedí perdón a la Sra. Angelina, pero la mujer al ver mi tristeza por el hurto, se empeñó en que me lo quedase a lo que antes de que mamá abriera la boca ya había renunciado a tal posesión y le agradecí su cariño para conmigo, mamá nos escuchaba, se la veía satisfecha de mí, aunque yo estaba muy lejos de ninguna satisfacción.

APRENDÍ:
1.-Que es muy doloroso tener que pedir perdón cuando has herido la confianza de un amigo.


Yo era una niña que jamás abría la boca para pedir ni un caramelo, ni un juguete, no sentía nunca necesidad de pedir porque comprendía que mis padres no tenían dinero para mis caprichos, no obstante mis padres procuraban que para los Reyes Magos tubiera los mejores juguetes de todo el barrio, ellos estaban contentos y yo agradecida de verlos felices, aunque lo que me habían regalado en general no era de mi gusto.

Jamás he sentido el deseo morboso de la envidia, pero aquel robo me alertó... ¿Por qué lo robe? ¿Fue envidia?, aún no lo sé, puede que lo fuese.

Aquel hecho de mi vida de infancia estableció unas prioridades en mi vida, puesto que en todo momento procuraba ser yo la que construía mi vida, siempre pensando más allá de entender las cosas que tenía que vivir, así que me propuse planificar, mis costumbres e incorporarlas en mi vida interior muy intensa y en el diario que mamá me había regalado cuando cumplí los 7 años para hacer mi primera comunión fui dejando las huellas de la mujer que ahora soy.

1.-En lugar de sentir envidia, sentiré admiración.
2.-En lugar de sentir envidia, me esforzaré para conseguir lo que quiero ser, cómo quiero vivir.
3.-En lugar de sentir envidia, pensaré, planificaré, me entusiasmaré para lograr lo imposible.
4.-En lugar se ser conformista, me apoyaré en actitudes positivas que me muevan a ser constante y luchar contra la mediocridad
.

No era una niña normal, me faltaba atención para comprender lo que se me explicaba, no retenía ni un nombre ni un número e incluso a veces no recordaba mi nombre y lo escribía por doquier y cuando lo encontraba no sabía su significado. ¿Por qué estaba allí ese nombre?
Aquel accidente de moto me dejó ser una niña muy inteligente pero sin memoria. Pero mi lucha por ser lo que me había propuesto fue muy superior, fue tremendamente poderosa para mover cada día mi voluntad a mi deseo de ser.

Aunque les digan«Tú no sirves para esto, eres una inútil, y todos la humillaciones que deseen añadir, no consientan que les aparte de sus proyectos de vida tanto social como espiritual. ¡Por Dios, luchen! Se que lo harán.

Con ternura
Sor. Cecilia Codina Masachs O.P

17 comentarios:

  1. BUENOS DIAS sor Cecilia;

    Eres muy generosa al compartir estas experiencias.

    Eres un gran ejemplo de voluntad y tesón.

    Y sobretodo le doy gracias a Dios`por haberte conocido.

    Endavant i una forta abraçada, Montserrat

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  2. Sor Ceci, qué linda anécdota. Y que enseñanaza tan profunda nos comparte hoy. Ojalá muchos tuviéramos esa capacidad de saber aprender de nuestras experiencias.
    Gracias por compartirlas.
    ¡Ah! Y yo también doy gracias a Dios por conocerla.

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  3. Gracias por compartir con nosotros tu vida.
    Dios te bendiga

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  4. Nada como una buena MADRE, como la tuya, DIOS la bendiga, para hacernos reconocer el error y encaminarnos hacia el bien. Excelente y reflexiva anecdota, gracias por ello. SALUDOS

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  5. ¡¡¡que bonito Sor Cecilia todo lo que nos ha contado!!!la vida es hermosa ..hay de todo en la viña del Señor ...a mi me daba por regalar a las niñas pobres mis zapatitos mas nuevos y eso aun lo hago...tengo en mi vida cosas muy bellas y otras muy tristes ya iré contando.
    un calido abrazo con cariño ...su amiga en mi vida y en la suya
    Marina

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  6. Hermanita,¡Cuánta verdad!, es muy doloroso herir la confianza de un amigo, pero reconozcamos que se necesita grandeza para saber pedir perdón.
    Gracias por el post. Siempre me invita a reflexionar para bien.
    Un abrazo fraterno.
    ♥Alicia

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  7. Sor Cecilia:
    Me quedo con lo último de su entrada... lo del hurto no deja de ser una chiquillada que su buena madre supo convertir en enseñanza pero lo último que nos ha dicho...conozco a alguien a quien le he dicho eso mismo tantas veces...pero ha habido suerte, lo ha asumido y lucha sin cesar y poquito a poco va consiguiendo triunfos.Gracias por compartir todas estas cosas,un abrazo.

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  8. Siempre hay un instante en nuestras vidas donde aparece la luz que iluminará nuestro camino. Y llegó para usted, Sor Cecilia, en su infancia. Y para nosotros es el mejor mensaje que nos puede dar. Siempre que la leo me hace sentirme feliz.

    Gracias, Sor Cecilia.

    Cordialmente,
    Luis.

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  9. Me querida monjilla: La verdad que el alma inocente de los niñ@s, son tiern@s, confusas y en ocasiones cometen "pecados" confesables denotando que el afán de tener se despierta desde la más tierna infancia. Es por lo que se debe ser constante enseñando que en la vida unos tienen otros no, pero cada uno es poseedor de su hacienda y si se empieza desde pequeño mal usando la codicia, se terminará siendo un adulto insatisfecho y amargado. A los niñ@s aplicando la verdad con ejemplos es el camino más sencillo pra hacerlos hombes de bien.
    Un besiño y gracias por aportar que después de un pequeño robo, se llega a ser una gran monja.
    Mi cariño,
    Rosa María

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  10. Buenas tardes Sor Cecilia, sus experiencias de la vida relatados con tanta sencillez y humildad denotan lo irremediable que es dejarse atrapar en las redes de GRAN PESCADOR cuando tenemos plena confianza en ÉL y saber, que en el libro de nuestra vida, aún estando lleno de borrones, con nuestro sincero arrepentimiento y los antídotos con los que nos ha obsequiado, nos vuelve a dejar la página totalmente en blanco para proseguir el camino y conseguir algún día la palma de la victoria para presentarnos como sus criaturas con esa perla fina de la que nos hable en el evangelio íntimamente unida a nuestra alma.
    Que Dios la bendiga y le ruego que pida a Dios por uno de mis yernos que está enfermo de cáncer.
    Con mi respetuoso saludo. Armando.

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  11. Siempre me sorprende con sus anécdotas. No todos los niños tienen unos padres que den importancia a esos pequeños actos de los que podemos sacar tanto fruto. Felicidades!

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  12. QUERIDA SOR, SU MADRE ERA UNA GRAN MADRE, LA REPRENDIÓ, Y QUISO COMPARTIR SU DOLOR Y VERGÜENZA ACOMPAÑÁNDOLA.
    QUE BONITO REGALO LE HIZO DIOS HACIÉNDOLA NACER DE TAN NOBLE VIENTRE.
    ABRAZOS DE PAZ

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  13. Hola Sor Cecilia.
    He encontrado su blog a través de sus palabras en el de Julia Torregosa.
    Su historia de hoy me ha emocionado. Muchas gracias por animarnos a esforzarnos, superarnos y ser mejores.
    Un abrazo

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  14. Muy buena entrada, aprendiste la lección. Para eso esstán las madres. Besossssssssssssssssss

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  15. De eso estamos hechos de nuestras experiencias. Bonita esta como todo lo que escribe.

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  16. Que linda anécdota!!. A mi me pasa que siempre que veo a un borracho - sea hombre o mujer - pienso como ayudarlo?? o como llegó a encontrarse en ese estado??? Entiendo a tu abuelita y también entiendo lo que expones. Pero en mi caso personal, me resulta muy dificil comunicarme con alguien hebrio y generalmente paso de largo.

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